Internet prometía información rápida, útil y accesible. Sin embargo, cada vez más usuarios sienten frustración al navegar por páginas saturadas de publicidad, titulares engañosos y textos interminables que apenas responden a la pregunta inicial. A este fenómeno muchos ya lo denominan la «mierdificación del click», término acuñado por el escritor y activista digital Cory Doctorow.
Se trata de una tendencia digital donde el objetivo principal ya no es ofrecer valor al usuario, sino conseguir clicks, tiempo de permanencia y visualizaciones a cualquier precio.
La mierdificación del click es el proceso mediante el cual plataformas, medios digitales y creadores de contenido degradan progresivamente la calidad de la información para maximizar ingresos publicitarios o métricas de interacción.
Esto ocurre cuando:
El resultado es una experiencia digital cada vez más cansina y menos eficiente.
Durante los primeros años de Internet, muchas webs competían por ofrecer la mejor información posible. La autoridad se ganaba mediante calidad y especialización.
Con el tiempo, el modelo publicitario cambió las reglas. Actualmente, muchas plataformas ganan dinero por:
Esto ha provocado que numerosos sitios de Internet optimicen sus contenidos no para ayudar, sino para retener al visitante el máximo tiempo posible.
Frases como:
buscan explotar la curiosidad emocional más que informar.
Muchos textos podrían resolverse en 200 palabras, pero se expanden artificialmente hasta superar las 2.000 para mejorar posicionamiento SEO o insertar más anuncios.
Banners, pop-ups, vídeos automáticos y anuncios entre párrafos convierten la lectura en una carrera de obstáculos.
La automatización y algunas herramientas de inteligencia artificial han permitido crear miles de artículos sin profundidad ni experiencia real.
Tutoriales de diez minutos para explicar algo que podría resolverse en treinta segundos.
El SEO no es el problema. De hecho, el posicionamiento web bien utilizado ayuda a que el contenido útil llegue a más personas. El problema aparece cuando se crean artículos exclusivamente para agradar al algoritmo.
Algunas prácticas negativas incluyen:
El usuario termina consumiendo mucho contenido y obteniendo poca información real.
Las redes sociales han acelerado la mierdificación del click. Los algoritmos premian:
Esto provoca que muchos creadores adapten su contenido para captar atención instantánea, incluso sacrificando calidad o veracidad.
Las consecuencias son claras:
Cada vez cuesta más encontrar información realmente útil.
Muchos usuarios ya sospechan automáticamente de titulares llamativos.
Se consumen enormes cantidades de contenido para obtener muy poco valor.
La atención se fragmenta constantemente entre anuncios, notificaciones y estímulos visuales.
La IA ha multiplicado la producción de contenido online. Esto tiene ventajas enormes cuando se usa correctamente, pero también ha generado una avalancha de textos superficiales creados únicamente para captar tráfico.
El verdadero problema no es la tecnología, sino cómo se utiliza. Una inteligencia artificial guiada por experiencia humana puede aportar valor. Pero cuando se emplea únicamente para producir artículos masivos sin criterio, la calidad general de Internet disminuye.
Internet está entrando en una etapa donde la autenticidad volverá a ser diferencial. A medida que aumenta el contenido automatizado y superficial, los usuarios valorarán más:
Las marcas, medios y creadores que entiendan esto tendrán ventaja en los próximos años.
Podemos concluir diciendo que la “mierdificación del click” es uno de los grandes problemas del Internet moderno.
La obsesión por captar atención ha provocado una degradación progresiva de muchos contenidos digitales. Sin embargo, también está generando una oportunidad para quienes apuesten por calidad, honestidad y utilidad real.
En un entorno saturado de ruido, el contenido verdaderamente útil se convierte en algo cada vez más valioso.